GNOSIAS, AGNOSIAS O CÓMO SABER QUE UN TOMATE ES UN TOMATE

En esta primera entrada de inauguración a mi nuevo blog te quiero hablar del interesante mundo de las gnosias, o lo que es lo mismo, esa habilidad que posees para reconocer información que ya habías aprendido con anterioridad y que cuando alguno de tus sentidos o varios de ellos vuelve a percibir, eres capaz de darle significado.

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Como si de una máquina expendedora se tratase, es lógico pensar que cada objeto que conoces tiene una sección propia dentro de tu cerebro. Por tanto, cuando quieres saber qué es algo, sólo tienes que marcar el código correcto que abre esa zona y que hace que caiga el objeto. Y ¡voila! Ya sabes, por ejemplo, que un tomate es un tomate.

Pero siento decirte que esto no funciona así exactamente.

Más que como una máquina expendedora hay que entenderlo como si fuese un puzle.  Un puzle donde cada parte que forma el objeto se guarda en diferentes cajas en un almacén lleno de estanterías. En ese almacén nada se coloca al azar y las partes con las mismas características estarían ubicadas en la misma caja. Por ejemplo: las partes de color estarían siempre en la segunda balda de la estantería bautizada como “lóbulo occipital”.  Por lo tanto, cuando quieres recuperar una información, sólo tienes que ir a tu estantería, buscar en las baldas correspondientes, seleccionar las cajas que contienen cada parte  y unirlas en el objeto final.

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“Así que el color se almacena en el lóbulo occipital. ¡Claro!”

Es como un juego donde te presentan un objeto – por ejemplo: un tomate – y tienes que adivinar que es. Primero deshaces el objeto en partes más pequeñas (forma, tamaño, color, textura…), luego comparas esas partes con otras iguales que tienes guardadas en cajas ordenadas en las estanterías de tu almacén. A continuación, unes de nuevo todas esas partes, que ahora tienen significado para ti, y ¡enhorabuena ya sabes jugar a Gnosias!

Pero empecemos por el principio para entender mejor todo el proceso.

El mundo de los sentidos:

Como ser humano posees cinco sentidos (vista, oído, tacto, gusto y olfato) y gracias a ellos puedes desenvolverte en esta jungla-mundo, llena de peligros, en la que vives. El objetivo principal de tus sentidos no es otro que ayudarte. Ellos se encargan de recoger la información del exterior y mandarla al cerebro para que así éste te pueda ordenar un plan de ataque.

Pero ¿cómo pueden los sentidos o, lo que es lo mismo, los puentes que unen lo que pasa fuera de tu cerebro con lo que pasa dentro, hacer que algo que vemos cobre significado? Pues lo primero, porque los sentidos no lo hacen (¡ups! ¡Era pregunta trampa!). Los sentidos sólo son los mensajeros y el primer paso de un proceso más complejo que te explico aquí abajo en un periquete.

1º ETAPA: Procesando la información de los sentidos

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“Esto es… un tomate. Si no lo sabías revisa tu dieta”

En el primer nivel de nuestro juego Gnosias, los sentidos son los protagonistas y su función es transportar información del exterior al interior. La complicación, ¡qué gracia tiene si no!, es que el cerebro responde a impulsos eléctricos, así que tienen que convertir esa característica física que captan en energía eléctrica que se pueda transportar por tus circuitos neuronales.

Para ello cuentan con algo muy parecido al conversor de Lluvia de estrellas, ahora rescatado en el programa Tu cara me suena, donde, y siguiendo con el ejemplo del tomate, entra el color rojo y su forma redondeada y salen ondas de luz, que es con lo que el cerebro puede trabajar.

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“Hoy en Lluvia de estrellas, cuatro jovencitos llamados color rojo, forma redondeada, sabor agridulce y tacto suave se convertirán en ¡Los beatl… en impulsos eléctricos!”

Todos esos impulsos eléctricos llegan a las áreas sensoriales que se encargan de recibir y procesar la información de todo lo que les llega desde los diferentes receptores sensoriales. En nuestro ejemplo, son las baldas de las estanterías que tienes en tu almacén, donde se encuentran las cajas que contienen las características de los estímulos que tus sentidos han captado para en las posteriores etapas del proceso poder abrirlas.

2º ETAPA: Reconociendo las diferentes características de los sentidos

En el siguiente nivel lo que tienes que hacer es buscar dentro de las cajas. Cada detalle que has analizado del objeto tienes que encontrarlo dentro de una caja en su balda correspondiente.

Es importante tener en cuenta que para llevar a cabo este paso tenemos que conocer el objeto con anterioridad a que se nos presente. Si no  sería buscar una aguja en pajar, además de encontrarte que las cajas donde crees que están esas características del objeto en realidad puede que estén vacías o llenas de otras características.

¿Cuál es el proceso por el cual un estímulo se nos hace conocido?

Imagina que tu cerebro, para permitir que le entre información, sólo tiene que abrir una puerta. Un día a esa puerta llaman una serie de estímulos (una esfera pocha, el color rojo y un sabor entre dulce y ácido) que juntos tienen un significado. La primera vez que estos estímulos llaman a la puerta juntos (esto es muy importante) tú no sabes que eso es un Tomate, pero ya estás creando conexiones en tu cerebro gracias a que has aprendido que la suma de esas tres cosas es igual a un tomate. Si este proceso se repite varias veces, es decir, si el mismo conjunto de características de un objeto, llama a la puerta, las conexiones se acabarán consolidando y aprenderás que esas tres cosas juntas son un tomate.

Una vez que ya hemos localizado todas nuestras piezas dentro de las cajas en las que estaban guardadas, nos toca armar el puzle. Si lo has hecho bien cuando lo acabes de montar te quedará exactamente igual al objeto que se ha presentado al inicio del juego. Todo esto se hace con la ayuda de las áreas de asociación. Vamos, diferentes zonas de tu cerebro que te ayudan a integrar toda la información de la que dispones.

3º ETAPA: Identificar qué es que

En la última fase del juego ya solo queda la parte más sencilla, identificar el objeto. Es decir, reconocer el objeto y ponerle nombre al puzle. En este caso: Tomate.

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“Proceso por el cuál se reconoce que un tomate es un tomate”

Clasificando los diferentes tipos de Gnosias:

El juego de las gnosias es todo un éxito y una vez que empiezas a jugar no puedes parar. Da igual que estímulo te presenten o porque canal sensorial, tu cabeza registra todo y te conviertes en un jugador estrella que en décimas de segundo ya tienes respuesta a todo lo que hay a tu alrededor.

Era de esperar, por lo tanto, que pronto saliera una nueva expansión. Hasta ahora habías jugado en el modo fácil, con ruedines, utilizando solo las gnosias simples. Éstas corresponden a los sentidos que hemos mencionado anteriormente. En la nueva expansión utilizarás gnosias complejas, en las que combinarás gnosias sencillas.

Gnosias simples:

  • Gnosia visual: El modo de juego más famoso de todos donde tienes que reconocer un estímulo que se te presenta por vía visual.
  • Gnosia auditiva: Cuando se te pide reconocer o bien un ruido como el timbre de un teléfono, o bien palabras habladas en el chino mandarín que estás aprendiendo, o bien la canción del verano (Se dice que algunos piden extirpársela después de la tercera escucha).
  • Gnosia táctil: Aquí la cosa se pone interesante, ya que te vendan los ojos y tienes que reconocer el objeto a través del tacto (¿Recuerdas aquellos campamentos de verano donde te hacían meter la mano en un mejunje pringoso y reconocer lo que había? Exacto).
  • Gnosia olfativa: Con el olfato, ese gran olvidado, también podemos jugar a adivinar qué es qué. La ventaja de éste es que te puede trasportar incluso a recuerdos de tu infancia, como el olor de la casa de tu abuela cada vez que hacia bizcocho.
  • Gnosia gustativa: Si eres un amante de la gastronomía, esta es tu gnosia. Podrás disfrutar con todos los sabores gourmet a la vez que descubres que se oculta tras ellos.

Gnosias complejas:

A estas es un poco más difícil de jugar. No sólo tienes que dominar a la perfección las simples, sino que además debes combinarlas entre sí. Entre los diferentes tipos que nos encontramos:

  • Gnosia visual-espacial: Gracias a las gnosias visuales y la disposición de los objetos en el espacio podrás jugar a esta gnosia para localizar estímulos y calcular la distancia que hay hasta ellos (¿Sabes esa gente para la que todo está “aquí alao”? No jugaron mucho con esta gnosia de pequeños).
  • Gnosia del esquema corporal: Al igual que en la anterior y gracias a la combinación de gnosias visuales y táctiles puedes saber en qué lugar del espacio se encuentra tu propio cuerpo y en qué posición, sentado, tumbado, de pie,…
  • Gnosia táctiles complejas: Otra combinación de las gnosias visuales y táctles a la que le añadimos actividad motora (como por ejemplo, mover la mano) nos permite reconocer el dibujo de una casa y copiarlo.

INFOGRAFIA GNOSIAS SIMPÑES Vs COMPLEJAS

Pero… ¿qué pasa cuando no completamos los niveles? AGNOSIA:

Si las gnosias en clínica se definen como la capacidad para reconocer estímulos previamente conocidos, a través de alguna de las modalidades sensoriales de nuestro cuerpo y gracias a las áreas de asociación cerebrales, las agnosias no serían más que la incapacidad para llevar a cabo esta tarea.

Para poder hacer una clasificación de las agnosias, lo primero que hay que mencionar es que las agnosias se dan por un mal funcionamiento de un canal sensorial o la combinación de varios canales sensoriales. De este modo podemos encontrarnos agnosias visuales, auditivas, táctiles, olfativas, gustativas, del esquema corporal,…

Pero no acaba ahí la cosa. Para ilustrarlo mejor vamos a coger el ejemplo de las agnosias auditivas. Si en algún momento sufres una agnosia auditiva, ojalá no pase eso nunca, esto no quiere decir que no vayas a reconocer ningún estímulo auditivo que se te presente. Gracias a ese almacén tan estupendo donde la información está compartimentada y se guarda en estanterías distintas con sus propias baldas, puede que no puedas reconocer la melodía de un  anuncio pero que cuando te hablan no tengas ningún problema en saber lo que te dicen.

Esto quiere decir que dentro de las agnosias o incapacidades para reconocer estímulos de cada modalidad sensorial se puede establecer subdivisiones con la habilidad específica que esté alterada.

A continuación hago un cuadro resumen con los tipos y subtipos de agnosias.

TIPOS AGNOSIA DEFINITIVO

Pero suficiente hemos indagado en esta primera entrada. Ya tendremos tiempo de hablar más detalladamente de las agnosias en futuros posts. Ahora te toca a ti:

¿Sabías que almacenas las características que componen un objeto de manera distribuida por diversas zonas de tu cerebro y que has de encajar las piezas para poder dar sentido a lo que ves? ¿Eras consciente de la cantidad de horas que pasas “jugando” a Gnosias? ¿Crees que eres más hábil en unas gnosias que en otras?

 

 

2 comentarios sobre “GNOSIAS, AGNOSIAS O CÓMO SABER QUE UN TOMATE ES UN TOMATE

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